Hábitos nerviosos que podrían estar afectando su salud

Algunas tendencias pueden ser malas para su salud.

La mayoría de nosotros tenemos algunos hábitos nerviosos, desde sonarse los nudillos hasta masticar el lápiz. Pero algunas de estas tendencias pueden ser malas para su salud.

1. MORDERSE LAS UÑAS

Mamá siempre le dijo que morderse las uñas hace que sus manos se vean feas. Morderse las uñas a largo plazo puede interferir con el crecimiento normal de las uñas y dañar la capa externa de los dientes. Más allá de las apariencias, sus manos recogen todo tipo de virus y bacterias, y con frecuencia permanecen debajo de sus uñas. Morderse las uñas transfiere esos gérmenes al cuerpo y podría hacer que se enferme.

2. MORDER LOS LÁPICES

Los lápices y los bolígrafos son otro caldo de cultivo para los gérmenes. Los gérmenes en las manos pueden transferirse a su elemento de escritura, y el virus del resfrío común puede vivir sobre superficies duras durante 24 horas. ¡Así que masticar su lápiz es como ponerle los dedos a alguien en la boca! Masticar instrumentos de escritura también puede dañar los dientes, las encías y los tratamientos dentales.

3. GOMA DE MASCAR

Además de molestar a amigos y compañeros de trabajo con todo ese chasquido y estallido, podría estar dándose un trastorno de la articulación temporomandibular (ATM) por el uso excesivo de los músculos de la mandíbula. Se sabe que el sorbitol de la goma de mascar sin azúcar produce problemas digestivos, y tragar el exceso de aire mientras mastica también aumenta el riesgo de gases en el estómago, según el Centro Nacional de Intercambio de Información sobre Enfermedades Digestivas.

4. TIRAR O RETORCER EL CABELLO

Retorcerse el pelo puede parecer un hábito inofensivo, pero puede ser perjudicial para el cabello. Cuando tira o retuerce el cabello, rompe las hebras. En algunos casos, tirar del cabello puede provocar cicatrices en la raíz que pueden causar pérdida del cabello temporal o permanente.

5. LAMERSE LOS LABIOS

Este hábito puede ser el resultado de nerviosismo o condiciones climáticas secas. De cualquier manera, no les está haciendo ningún favor a sus labios. En realidad, lamerse los labios hace que se sequen más rápidamente y expone la zona dañada de los labios a la saliva ácida, lo que aumenta el daño y el ardor que siente. Además, morderse el labio bajo estrés puede causar el desarrollo de fibromas, que son crecimientos firmes del color de la piel que pueden requerir extirpación quirúrgica.

6. SONARSE LOS NUDILLOS

A algunas personas les encanta el ruido de cuando se liberan las burbujas de aire atrapadas entre las articulaciones cuando se suenan los nudillos, el cuello, la muñeca o cualquier otro lugar donde los huesos chocan. Si bien no hay evidencia concluyente que vincule sonarse las articulaciones con la artritis, los estudios sugieren que sonarse los nudillos puede provocar lesión en los ligamentos y un agarre más débil.

7. ALIMENTAR SU ANSIEDAD

Es fácil recurrir a un exquisito pastel de chocolate o a una olla calentita y reconfortante de macarrones con queso cuando se siente estresado o incluso aburrido. Sin embargo, no es tan fácil combatir los efectos de todas esas calorías adicionales. La alimentación emocional es una de las principales causas del aumento de peso y un saboteador de la pérdida de peso. Conduce a comer en exceso, especialmente alimentos azucarados y grasosos. Esta es una importante puerta de entrada a una gran cantidad de problemas de salud, como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2. En lugar de comer para combatir el estrés, considere dar un paseo o anotar pensamientos sobre sus sentimientos como una forma de canalizar la ansiedad de manera positiva.

8. MENTIRLE A SU MÉDICO

Los médicos se especializan en muchas cosas, pero leer mentes no es una de ellas. Su médico solo puede trabajar con la información que se le proporciona. Hay algunas cosas que le pueden resultar vergonzosas de analizar (o admitir), pero no compartirlas con su médico puede llevar a diagnósticos erróneos, pruebas inadecuadas e interacciones farmacológicas peligrosas. El tratamiento solo funciona cuando se sigue. Por lo tanto, sea honesto acerca de cuántos días hace ejercicio o con qué frecuencia se olvida de tomar sus píldoras; ayude a su médico a ayudarle.