Lo primero que debe saber sobre la depresión es que es real. La depresión es una enfermedad mental. Es causada por un desequilibrio químico en el cerebro y afecta los estados de ánimo, los pensamientos y las acciones. La depresión es tan real como otras enfermedades frecuentes, incluida la diabetes o el cáncer.
RECONOCER LA DEPRESIÓN EN USTED MISMO O EN LOS DEMÁS
Terri Flint, directora de Servicios de Salud para Empleados de Intermountain Health, habló sobre los signos frecuentes de la depresión. Estos incluyen:
- Poco interés o placer en hacer cosas
- Sentirse triste, deprimido o desesperanzado
- Tener problemas para dormirse o permanecer dormido, o dormir demasiado
- Sentirse cansado o tener poca energía
- Tener falta de apetito o comer en exceso
- Sentirse mal consigo mismo, es decir, pensar que es un fracaso o que se ha decepcionado a sí mismo o a los demás
- Problemas para concentrarse en cosas como leer el periódico o mirar televisión
- Moverse o hablar tan lentamente que otras personas podrían notarlo o sentirse tan inquieto que se mueve mucho más de lo habitual
- Pensamientos de que estaría mejor muerto o de lastimarse de alguna manera
La conclusión clave del artículo de Flint, además de conocer los síntomas de la depresión, es que es tratable y hay esperanza. Flint abordó los recursos disponibles para obtener más información u obtener ayuda.
COMPRENDER LA DEPRESIÓN
El Dr. Jared Potter, MD, ejerce medicina familiar en Kaysville Creekside Clinic de Intermountain Health. Potter describió la depresión de dos maneras. Puede ser “un sentimiento sutil que influye en todos los aspectos de nuestras vidas o un sentimiento dramático que nos impide disfrutar de cualquier aspecto de nuestras vidas en absoluto”.
Potter dijo: “Como médicos, cuando analizamos la depresión en el consultorio con los pacientes, generalmente la describimos como un espectro, con el elemento genético en un extremo y el elemento situacional en el otro extremo. Todos estamos en algún lugar en el medio”.
Reconocer los signos de depresión puede ser difícil, especialmente para los adolescentes. Potter dijo que el camino más seguro con los adolescentes es observar si los cambios conductuales siguen un patrón que dura más de dos semanas.
Los cambios de estado de ánimo son normales para los adolescentes y van y vienen, pero si un determinado estado de ánimo o comportamiento persiste, el mejor plan de acción es evitar riesgos innecesarios. Si un adolescente se siente deprimido o tiene problemas para comunicar lo que siente, Potter recomienda consultar a un médico para obtener ayuda.
La depresión es más frecuente de lo que las personas se dan cuenta, tanto en adolescentes como en adultos. De hecho, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) estiman que el 9 por ciento de los adultos en los Estados Unidos sufren depresión y el 3.4 por ciento cumple con los criterios para la depresión mayor.
Lo importante que hay que tener en cuenta es que la depresión no es nueva, ni es poco frecuente. Si sufre de depresión, resista ponerse etiquetas negativas. Millones de personas están sufriendo silenciosamente junto a usted. Obtener ayuda para sentirse mejor debe ser su objetivo principal.
TOMAR EL CONTROL Y CONTROLAR LA DEPRESIÓN
Cuando se trata de tomar el control y controlar la depresión, deben suceder varias cosas. Se trata de encontrar un equilibrio. Por lo general, ese equilibrio consiste en ejercicio periódico, patrones de sueño adecuados y, a veces, tomar medicamentos.
Potter dijo: “Muchas personas no pueden soportar la idea de tomar un medicamento para algo que sienten que deberían poder ‘simplemente sacudirse de encima’. ¡Ojalá fuera tan fácil! No recomendamos tomar pastillas para cada subida y bajada de su estado de ánimo, pero si afecta su funcionamiento y dura más de dos semanas, hay excelentes tratamientos disponibles”.
No todo el mundo lo necesita, pero cuando el medicamento es parte de la respuesta, es esencial permitir que le ayude. Si tuviera un brazo roto, tomaría analgésicos. Si fuera diabético, usaría insulina. Si su médico le receta medicamentos para la depresión, es porque cree que pueden ayudarle. El medicamento normalmente tarda varias semanas en actuar de manera efectiva y puede implicar cierto ensayo y error para encontrar lo que funciona para usted.
Junto con el medicamento, hablar con un consejero ayuda a muchas personas que sufren de depresión. Potter dijo: “Es bueno tener una persona profesional, emocionalmente no involucrada, con quien hablar sobre lo que está sucediendo y lo que podría estar desencadenando la depresión”.
Continuó: “Puede ser muy difícil para las personas tener estas conversaciones con su cónyuge o sus seres queridos porque los seres queridos pueden sentirse a la defensiva o desestimar sin pensar las experiencias de una persona deprimida”.
El bienestar mental es una parte esencial de nuestra felicidad general como miembros. Si usted o alguien que conoce está presentando síntomas de depresión, no espere para obtener ayuda.
La vida es demasiado corta como para estar abrumado por la depresión. Si sufre depresión o comienza a reconocer los signos, programe una cita con su médico.
Artículos relacionados


