Todos hablamos con nosotros mismos. Tal vez en voz alta frente al espejo. Otras veces, puede ser un diálogo interno que mantengamos con nosotros mismos a lo largo del día. Con cada pensamiento que elige, se convierte en su animador o su crítico. Su diálogo interno puede incluso afectar la forma en que responde a los factores estresantes y a los eventos de su vida.
Cuando aprenda a comunicarse positivamente con usted mismo, comenzará a sentirse más seguro y motivado. Su perspectiva sobre la vida y sobre usted mismo será mejor. Hablemos sobre el diálogo interno.
DIÁLOGO INTERNO POSITIVO FRENTE A NEGATIVO
Desafortunadamente, muchos de nosotros nos transmitirnos mejor los mensajes negativos que los positivos. No siempre es fácil hablar de forma amable con uno mismo. Cambiar su diálogo interno de negativo a positivo requiere un esfuerzo diario consciente. Puede ser algo en lo que esfuerce continuamente durante el resto de su vida. Aprender a enmarcar su diálogo interno de manera positiva requiere trabajo, pero puede cambiar su percepción sobre la vida y sobre usted mismo.
CÓMO CAMBIAR SU DIÁLOGO INTERNO
Si lo único en lo que puede pensar es que no está a la altura de la situación, podría ser el momento de comenzar a trabajar en su diálogo interno. Comience con los siguientes ejercicios y vea cómo repercuten en su diálogo interno y su vida.
ESCÚCHESE A SÍ MISMO
El comentario en su cabeza probablemente dure todo el día. Por lo tanto, es posible que no preste atención a lo que dice ese comentarista. Durante todo un día (o dos), intente prestar atención a lo que se dice a sí mismo. Puede ser útil llevar un cuaderno y anotar cada vez que hable con usted mismo (tanto bien como mal). Después de todo un día, tendrá un resumen claro de las cosas que se está diciendo a sí mismo. Eso le permitirá analizar realmente qué tipo de retórica predomina en su mente.
CREE DISTANCIA EMOCIONAL
En un estudio reciente, los investigadores descubrieron que la forma en se habla a sí mismo es importante. No solo importa lo que dice, sino cómo lo dice. Por ejemplo, puede ser útil hablar sobre usted en tercera persona o usar su nombre en lugar de referirse a usted mismo en primera persona. Ese pequeño cambio puede darle la distancia emocional que necesita para procesar su comportamiento y emociones.
CUESTIONE SUS PENSAMIENTOS
Puede parecer extraño, pero cuando analiza cómo habla con usted mismo, puede ser útil preguntar qué está diciendo. ¿Está leyendo la mente de otra persona y suponiendo que lo está juzgando? ¿Reacciona de manera exagerada ante una situación y cree que las cosas son peores de lo que realmente son? ¿Está siendo duro con usted mismo? ¿Lo que dice es veraz? Una vez que reconozca las fallas en su pensamiento, estará preparado para cambiar sus pensamientos negativos en positivos.
TRÁTESE COMO A UN AMIGO
La mayoría de nosotros nunca trataría mal a un amigo. No le hablaríamos de forma desagradable ni lo haríamos sentir mal consigo mismo. Sin embargo, nos hacemos eso a nosotros mismos. A medida que comience a reformular su diálogo interno, recuerde tratarse como si fuera un buen amigo. En lugar de decir: “Soy tan malo en esto”, intente decir: “Puedes hacer esto”. Si no se lo diría a un amigo, no se permita decírselo a sí mismo.
La forma en que habla con usted mismo puede desempeñar un papel fundamental en la forma en que se ve y ve su vida. Cambiar su diálogo interno de negativo a positivo requerirá esfuerzo, pero es posible.
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