La obesidad infantil, y el hecho de que haya seguido aumentando en las últimas dos décadas, ha sido un tema candente durante años. Seguimos teniendo mucho que aprender sobre cómo ayudar a los niños a crecer de manera saludable. Pero estos son los aspectos básicos de lo que sabemos sobre la obesidad infantil.
LOS RIESGOS DE LA OBESIDAD EN LOS NIÑOS
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, los niños obesos tienen más probabilidades de tener diabetes, insuficiencia cardíaca y renal futura, asma, apnea del sueño, problemas articulares, depresión, presión arterial alta y colesterol, y un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer. Además de los riesgos para la salud, también es más probable que experimenten bullying o sean aislados socialmente.
Entonces, ¿qué se puede hacer? Estas son algunas recomendaciones de expertos sobre dónde comenzar:
APRENDER A HABLAR AL RESPECTO DE MANERA SEGURA
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por su sigla en inglés) sugiere usar palabras neutrales como “peso” e “índice de masa corporal” en lugar de palabras como “grasa” o “problema de peso”, ya que pueden inducir sentimientos de tristeza o vergüenza cuando los usan los padres. Fomente conversaciones más saludables con su hijo sobre el peso usando un lenguaje que no sea potencialmente estigmatizante o perjudicial.
Los padres tienen la oportunidad de ser un modelo a seguir de apoyo comunicándose con un lenguaje sin prejuicios y también modelando elecciones y comportamientos saludables.
RECORDAR LOS CONCEPTOS BÁSICOS DE UNA ALIMENTACIÓN SANA
- Evite los alimentos procesados
- Incluya muchas verduras y frutas en su dieta
- Asegúrese de que sus granos sean integrales
- Busque fuentes saludables de proteínas como lentejas, frijoles, pescado o carnes magras
- Limite la ingesta de azúcar
- Sirva porciones de tamaño adecuado
SER CREATIVO CON SUS ACTIVIDADES
Mantenerse físicamente activo es esencial para los niños, independientemente de si tienen dificultades con su peso. Encuentre algo que los motive a ponerse en movimiento.
LIMITAR EL TIEMPO FRENTE A LAS PANTALLAS
Los estudios a largo plazo muestran constantemente que cuanta más televisión miren los niños, mayor será el exceso de peso que probablemente aumentarán, según la Escuela de Salud Pública de Harvard. Y si el televisor está en la habitación del niño, también incrementa el riesgo de aumento de peso en comparación con los niños que no tienen un televisor en su habitación.
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por su sigla en inglés) no recomienda que los niños menores de 18 meses pasen tiempo frente a las pantallas. Los niños de 18 a 24 meses solo deben ver programas educativos que los padres vean con ellos. Y para los niños de dos a cinco años, el tiempo frente a las pantallas no debe superar una hora de programas educativos. Para los niños de seis años o más, la AAP recomienda tener un límite constante en el tiempo frente a las pantallas.
Si bien todavía hay muchas incógnitas sobre la obesidad infantil, hay muchas cosas que los padres pueden hacer ahora para ayudar a sus hijos a llevar un estilo de vida más saludable.
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