Es sorprendentemente fácil sentirse abrumado o paralizado de repente debido a cuánto le está exigiendo la vida últimamente. Como resultado, también es sorprendentemente fácil tener dificultades para mantenerse al día tanto mental como físicamente.
Estas situaciones generan estrés y ansiedad que, con el tiempo, afectan su cuerpo. Es posible que descubra que tiene problemas digestivos, dificultades para pensar y recordar, y un poco más de dolor y molestias. Estos síntomas pueden enconarse e incluso empeorar con el tiempo si no hace una pausa y se toma el tiempo para desestresarse.
Ya sea causado por problemas laborales, financieros o personales, su estrés puede reducirse practicando la atención plena.
¿QUÉ ES LA ATENCIÓN PLENA?
La atención plena y la meditación no son lo mismo aunque a veces se usan indistintamente. La meditación es una forma de practicar la atención plena, y la atención plena es el acto de estar presente. Es vivir en este mismo instante.
Consiste en no centrarse en el pasado ni en el futuro. Se trata de tomarse el tiempo para ponerse en contacto con usted mismo y prestar atención a sus pensamientos, sentimientos, sentidos y aceptar lo que está vivenciando en este momento.
¿QUÉ PUEDE HACER LA ATENCIÓN PLENA POR USTED?
La atención plena ofrece un sinfín de beneficios para su salud mental, emocional y física. De hecho, la práctica regular ha sido clínicamente comprobada. Estos son algunos de los beneficios de practicar la atención plena:
- Reduce el estrés
- Equilibra las emociones
- Reduce la ansiedad y los síntomas de los trastornos de ansiedad
- Mejora el sueño
- Disminuye la presión arterial
- Reduce el dolor crónico
- Trata la depresión
- Previene los signos del envejecimiento
- Mejora la función cerebral
- Pone fin a los malos hábitos
- Combate las adicciones
- Promueve una vida más satisfactoria y feliz
La atención plena es muy importante cuando se trata de mejorar su vida, y la mejor parte es que se puede practicar en cualquier lugar y en cualquier momento.
SIETE PRÁCTICAS FÁCILES DE ATENCIÓN PLENA
1. Hacer una pausa antes de actuar
¿Cuándo fue la última vez que se dio tiempo para quedarse quieto? Dese unos momentos de pausa todos los días.
Haga una pausa y observe cómo se siente su cuerpo antes de empezar la jornada laboral, o tómese un momento para sentarse sin distracciones ni sonidos externos. Estos pequeños momentos de pausa pueden hacerle bien a su mente en este mundo acelerado.
2. Prestar atención a su respiración
Si se siente abrumado, concédase cinco minutos para hacer este ejercicio: siéntese o párese en una posición cómoda, cierre los ojos y luego coloque una mano sobre el estómago. Inhale lentamente por la nariz, enfocando la respiración en los músculos abdominales.
El abdomen debe levantarse a medida que inhala. Ahora, exhale lentamente por la boca mientras el vientre se desinfla y se aplana nuevamente. Solo unos minutos de esta práctica al día pueden reducir la ansiedad.
3. Sentir esas sensaciones
Ya sea que esté desayunando, conduciendo bajo la lluvia o caminando al lado de un arbusto de lilas, use estos momentos para centrarse en sus cinco sentidos. Saboree el dulce sabor del jarabe en sus panqueques, escuche el golpeteo de las gotas de lluvia en su parabrisas y disfrute de ese refrescante aroma de la primavera.
Prestar atención a lo que escucha, ve, huele, saborea y siente puede ayudarle a conectarse con el momento presente y apreciar mucho más el extraordinario regalo de su cuerpo y el mundo que le rodea.
4. Hacer que las tareas mediocres sean conscientes
¿Sabía que cosas como dar un paseo, ducharse, desempolvar la casa o incluso lavar los platos pueden ser una experiencia consciente? Dondequiera que esté, tómese el tiempo para prestar atención a su entorno.
Huela el detergente, preste atención a cómo su cuerpo se relaja bajo el agua caliente, escuche el canto de los pájaros mientras pasea al perro. En lugar de vivir la vida automáticamente como un robot, haga que su día y cada tarea sean significativos.
5. Estar presente con los demás
¿Con qué frecuencia envía mensajes de texto o piensa en lo que necesita comprar en la tienda de comestibles mientras alguien intenta tener una conversación con usted? La próxima vez que hable con un amigo o incluso con un desconocido, esté completamente presente con él.
Observe el color de sus ojos, el sonido de su voz y la forma en que se expresan. ¿Hablan con las manos? ¿Sonríen mucho? Es posible que a menudo escuche lo que dicen las personas, pero no está completamente presente con ellas. Pruébelo y vea qué tan profunda es la conexión que siente con ellos.
6. Ponerles nombre a sus emociones
En cualquier momento del día, preste atención a las emociones, tanto buenas como malas, que van y vienen y póngale un nombre a lo que siente. No es necesario que las entienda por completo, pero notarlas y darles un nombre puede ayudarle a aceptarlas, procesarlas y luego dejarlas ir.
7. Probar una aplicación
Si le resulta difícil acordarse de practicar la atención plena, o si desea obtener más ideas de atención plena que se adapten a su estilo de vida único, hay muchos recursos útiles disponibles que puede llevar en su bolsillo.
Puede encontrar aplicaciones de atención plena para su teléfono inteligente que le ayuden a comenzar y a seguir esta forma de vida más tranquila y significativa. Estas son solo algunas aplicaciones para probar:
- Headspace
- Calm
- 10% Happier
- Breathe
La mejor parte de la atención plena es que cualquiera puede hacerlo. Si busca una manera fácil de sentirse más tranquilo, cómodo y satisfecho con lo que la vida tiene para ofrecer, pruebe la atención plena. Se preguntará por qué esperó tanto tiempo para empezar.
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